Alguna vez en una conversación con un buen amigo, yo le contaba de mi encuentro cercano con un torero que decidió que yo le traía suerte y con el que yo decidí representar el rol de amuleto, me preguntó quien era este tipo con el que yo salía y respondí un TORERO... caí en cuenta de que me atraía mas la idea de que sea torero y yo amuleto, pues poco conocía de él...
Lo mismo pasa con los músicos y poetas furtivos que pasan por la vida de cada una de nosotras, porque nunca falta aquel destacado en la guitarreada o ese que manda el mensaje "lindo"... y ahí estamos nosotras, como si en ese mensaje estuvieran plasmadas todas las palabras del mundo... y no dejo de preguntarme de que te enamoras? del traje de poeta? de la guitarra de ese músico? de las palabras dichas a un aparato?
Por mi parte, prefiero a los músicos en unplugged, solo conmigo, sin distracciones de público, sin arreglos musicales extraños, y las palabras, las prefiero dichas al oído y las acciones, las quiero simples pero concretas, sin exageraciones y cosas grandes... como siempre he dicho, es fácil complacerme y me gusta complacer.
"Hoy quedémonos aquí contándonos secretos"
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