El alma aprende a reconocer a su parte faltante y la engalana, quiere que se sienta su presencia para que su otra mitad la reconozca también, está consciente de que en algún momento su otra parte reconocerá su forma, no luchará por encajar en la vida de el otro se que la transporta, pues el lugar siempre lo ha tenido...
Pero su otra parte es ciega, es mas joven en simpleza y mayor en aspecto, es menos sensitiva, pues en buscarla años atrás, en el camino recorrido para llegar a ella, la hirieron, la apresuraron y no dejaron que ella decida, la tomaron prisionera en corazones que no eran de su forma, le arrancaron las ganas y la dejaron desecha...
Y caminan ambos muy cerca, la una esperando ser restaurado y la otra esperando ser reconocida y completada, la una tiene forma de hombre alado por los sueños y la otra con forma de mujer esperanzada porque logró reconocerse como espejo de su otra parte.
lunes, 18 de febrero de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
4 señales
Escondida la forma de estar sin estar presente, escondida tras las ganas proporcionalmente directas de estar en letargo y avidez simultánea. Pues después de pensar horas largas de interminable madrugada de llanto y seña, ella pidió 4 señales para guiar su camino, cada una de ellas relacionada a el y a su determinada existencia, pues la primera llego inmediatamente tras el pedido, y la segunda se hizo participe en el transcurso de esa misma noche, la tercera en forma de sueño se presentó después de una descarga eléctrica sentimental que le proporcionó una profunda siesta, pero la cuarta, la cuarta esta en manos de él, dependiendo de su boca, de sus ganas, de su interés, y ella, despierta y sensitiva, expectante y aletargada, enamorada, amando a gritos silenciosos cada minuto por latido, espera una señal desde ese cielo cercano al paralelo 0, para saber si seguir soñando o abruptamente despertar.
Carta perdida dentro de mi
Que en la forma más adecuada de determinar los sentimientos, puedo decir que parte de los míos radican en un comienzo poco común, como esos de película en las que a pesar de no ser programado, así estaba escrito. Fue simple, una confusión me llevo a detonar aquella diferente forma de decir " hola, estoy aquí, y se que no andabas buscándome, pero se que transitábamos en la vida para encontrarnos" como alguna vez dijo Cortázar a su maga, personaje a la que tanto amó y crear y creer se convierten en la misma cosa, sin se sinónimos, para mi tomaron el mismo significado, ese sentido del alma, que le da vida a cada mirada que te dedico, así esta esté llena de lágrimas, destellando luz fragmentada en cristales de amor correspondido por momentos menos miedosos, por momentos más humanos, donde sólo existimos ambos, donde permitimos que nada más que nosotros brille, donde no es la lágrima la que fragmenta los sentimientos, si no la risa y el amor la que genera combustión entre ambos, donde te mueres por darme un beso, donde puedes sostener tu mirada con la mía hasta que te sientes vulnerable y me esquivas.
Pues tu forma encaja perfecta con la mía, y sin pensarlo me produces ese escalofrío que recorre mi cuerpo, hasta que me tiembla el alma, hasta que el corazón estalla... Pues yo impresa en tu mirada y tu tatuado en mi alma es como somos uno, como sobrevivimos a los estados invernales que vienen desde el centro de tus dudas y desde el extremo de mi apuro. Pues ambos son solo muros para no afrontar que somos solo dos que antes fueron uno, que fueron solo dos que hoy quieren volver a ser uno.
A ti que te corresponden estas letras cargadas de sentimientos y a mi que me nace expresarlas...
domingo, 3 de febrero de 2013
Nostalgias de cuento corto y novela larga
Ella trasnochaba sin sentido alguno en medio de una grieta Vertebrada de hojas secas y ríos de lágrimas, vagaba perdida por aquella mente en la que se instaló un día sin encontrar la salida, decoró aquella estancia de azules ángeles de deseo, escribió cada letra de una historia llena de días absurdos, abrazos largos, besos en la frente mientras duerme, rosas regaladas, comida hecha en casa y espontáneas escapadas a esa sierra montañosa y fría, pero no pudo encontrar la puerta que bajaba al corazón y fue desalojada a gritos de mujer celosa, etérea, inánime, a golpes de verdades interminables, de mentiras piadosas, y tomó sus recuerdos y los tiró a la basura, sacando de ese pensamiento esos momentos, y aunque quisiera volver a el, prefiere vagar sola, sin rumbo, a ver si una vez el destino le devuelve un pensamiento y un corazón donde pueda hechar raíces.
Sin traje anti radiación
Invicta el alma que arremete juicios sobre el pensamiento inconcluso de la fina tempestad de corazonadas, pues cuando el río suena a lo lejos las piedras se disipan sin importar cuanto puedan pesar mojadas, creando chispas de fino material radiactivo que traspasa cualquier traje anti radiación, aún te siento, aun respiro y sin necesidad de decirte que aún vivo puedo asegurar que mi propio corazón es mi prisión, está cerrado por derribo para entrar en remodelación.
El crimen perfecto
Si de miradas se trata, déjame decirte que asesinar con pestañas largas los sueños más preciados es el crimen con la pena más alta en el infierno de los corazones rotos, pues la simpleza de un alma que está agujereada por palabras no es capaz de encontrar paz, pues La Paz que buscaba arremete abatidos gemidos sin calma ni sosiego, sin amor, sin consuelo, sin esa forma tan incorrecta de pasar percibido por los sentidos sextos, séptimos y octavos, guiando hacia la nada a ese ser inalcanzable de anhelo, para pasar de distancia en distancia hasta llegar a situarse en la nada misma, sin sentir, sin gemir, sin pensar... Sin vivir
viernes, 25 de enero de 2013
un planeta llamado Mujer
Aterrizó en una esquina de claroscuro sentimiento, el jamás había
estado en esa cintura, en ese par de pechos desde donde se podía ver un
horizonte de piernas largas y pies pequeños, exploró aquella zona y se situó en
el corazón de ese planeta, de ese planeta llamado mujer donde cayó por
accidente, por falla de coordenadas en su trayecto, construyó su casa y fabricó
el muro de sus sueños, donde cada mañana anotaba en una mitad los que lo hacían
volar lejos, visitar desde arriba ese planeta mujer, y en la otra mitad
dibujaba con sentimientos la significación de cada pista que dejaba ese olor
tan familiar, esa calidez tan infinita que aquella mujer le daba, y pronto se
hicieron uno, el hecho raíces en aquel corazón tan afable, tan cálido y cómodo,
y ella dejó que explore cada rincón de su planeta, el inventó una gravedad de
color azul brillante que le oxigenaba el alma y ella dejó que con su aliento la
envuelva de pies a cabeza… El piloto interestelar y la mujer planeta son uno
sólo, el es colono de su alma y ella albergue de su vida.
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